domingo, 21 de enero de 2007

Aya Miho (Actualizacion 07/03/13)





DATOS PERSONALES.

Nombre: Aya Miho.
Edad: 22 años.
Cumpleaños: 4 de Octubre.
Signo del Zodiaco: Libra.
Nacionalidad: Japonesa, de la Prefectura de Niigata.
Profesión: Universitaria segundo año de Magisterio. Maestra de clases particulares a niños de primaria y clases de piano.
Color: Blancos, cremas, negros, colores suaves y estampados discretos.
Color natural de cabello: Castaño oscuro.
Color natural de ojos: Violetas.


Cosas que le gustan: Las novelas y películas románticas inspiradas en el siglo XVIII, echarse pequeñas siestas enfrente de la chimenea, la botánica y el silencio.

Cosas que odia: Los gritos, que le interrumpan mientras está echando su siesta o mientras lee algún libro.

Familia: Hermana menor Mia Miho.


 DATOS TÉCNICOS.

Fecha de Llegada: 18/10/06.
Casa: Dollmore.
Molde: Eve Hwi ki SD.
Ojos: Lauschaer Glasaugen mod.220 14mm col.16.
Peluca: Tamaño 8-9 Silky Design Wave (Black) Dollmore.
Maquillaje: Dollmore Default.



PERSONALIDAD.

Su pasado complicado, su niñez casi inexistente y el tener que encargarse de su hermana nada más nacer han hecho de ella una mujer madura, responsable, centrada y luchadora  a una temprana edad entre otras muchas cualidades, reservada y desconfiada pero a la vez dulce y encantadora sabe evadir a la perfección todo tema relacionado a ella y su pasado sin dejar de seguir siendo agradable educada y expresar confianza hacia los demás.
Excesivamente complaciente con su hermana menor, dulce y sosegada, mujer que nunca ríe, excepto rara vez que se le puede sacar una leve sonrisa triste.

HISTORIA.

PASADO.

Aya Miho nació un 4 de octubre en Japón (prefectura de Niigata), Kaori Miho es su madre, mujer de compañía, despiadada, cruel y retorcida, para ella, Aya jamás debería haber existido ya que fue producto de un engaño, jamás sintió amor por nadie excepto la noche que conoció al padre de Aya, utilizada y traicionada prometió no volver a amar y vivir únicamente por  y para el dinero.
Aya se cría en la casa donde su madre y más mujeres ofrecen sus servicios, a pesar de las condiciones en que vive crece sana y con una mentalidad mas adulta de lo que pertenece a su edad.
A la edad de 7 años ya trabajaba limpiando la casa, haciendo la cola y ayudando a las chicas, una noche en que estaba en el patio limpiando, el bullicio del salón donde le está prohibido entrar  llama su atención, deja lo que está haciendo y se dirige a dicha sala cruzando por un pasillo que da al patio donde está y donde se encuentra la cocina y un despacho viejo.
Una gran puerta corredera separa el pasillo del salón, dicha puerta a Aya le encanta, para ella, elegante, refinada que sobresale de aquella casa y todo lo que le rodea.
Con cuidado abre un poco la puerta, lo suficiente como para poder observar el contenido de la habitación, una sala de poca iluminación en tonalidad rojiza y llena de mujeres y hombre bebiendo entre canticos y bailes ofrecidos por las mujeres  se abre paso ante sus ojos, entre tanto bullicio algo llama su atención, como esa puerta que resalta y separa dos mundo que tanto le gusta, un hombre yace sentado, tranquilo, leyendo algo entre sus manos, calmado elegante se mantiene correcto entre toda esa locura.
Aya se queda expectante mirándole, entonces aquel hombre se levanta y se dirige a la puerta, ella que observa y sin pensar dos veces en lo que hace, vuelve a cerrar la puerta y recorre el camino de vuelta hasta llegar al patio, una puerta da a un callejo oscuro donde se echan los desperdicios y basura da a la calle, cerca de la entrada principal, sin pensarlo dos veces a pesar de asustarle dicho callejón y los animales que viven allí corre a través de él hasta llegar a la calle, allí, casi choca contra alguien, al alzar la mirada lo ve a él, ese hombre que tanto había llamado la atención y que había causado en ella esa exaltación, sintió miedo, no entendía por qué había corrido hasta allí y tubo ganas de correr, tenía que escapar de allí, pero en cuanto quiso iniciar su huida algo le impedía moverse, aquel hombre la sujetaba del brazo, Aya arranco a llorar, tenía miedo, pero aquel hombre con voz dulce y suave, sereno, calmado comenzó a tranquilizarla, acariciaba su cabeza y tranquilizaba pero la niña no paraba de llorar aunque sus lagrimas cambiaron de sentido, se sentía feliz por aquellas caricias, aquellas palabras que jamás antes había escuchado ni de su propia madre, era la primera vez que alguien era cariñosa y amable con ella y eso la conmovió.
Baisotei Kazuo, así era su nombre, un hombre solitario, sin familia y obsesionado con su trabajo como profesor en su facultad y sus estudios encontró en Aya la hija que nunca esperó tener, se convirtió en su tutor, cuando Aya no estaba en la casa estaba con Kazuo, estudiando, leyendo, sintiéndose querida como si de su padre se tratara, fue su salvación y le dio una infancia.
Pasaron 5 años hasta que volvieron a aparecer problemas en la vida de Aya, casi a sus 12 años ya empezaba a mostrar rasgos de que se convertiría en una hermosa y deseada mujer, y tanto la casera como su madre tenían planes para ella, pero para eso deberían de pasar algunos años más, era otro problema el que le acechaba.
Una noche aparentemente como otra cualquiera, Aya realizaba sus tareas en la casa mientras las mujeres y su propia madre ejercían su trabajo, esa noche la casa estaba casi llena de extranjeros, Kaori los odiaba desde la noche en que concibió a Aya y desde entonces no volvió a yacer con ningún extranjero, pero esa noche uno de ellos ofrece una gran cantidad a la casera por ella, Kaori que es muy temperamental y obstinada lo rechaza rotundamente a pesar de las amenazas de la casera y el mal estar del cliente que sale de allí mal humorado y dando gritos.
A pesar de los sucesos la noche trascurre tranquila, Kaori se siente cansada y decide marcharse de allí sin importarle lo que piense la casera y los presente, Aya sale de la casa con ella, mientras espera en la calle a que salga su madre de la casa algo en el callejón llama su atención, una sombra que se oculta entre las sombras del callejón, Aya intranquila intenta hablar con su madre que sale malhumorada de la casa pero sabe que no es buena idea, se calla.
Al llegar a la altura del callejón algo o alguien la empuja cayendo al suelo de bruces, cuando se da la vuelta para observar que pasa la oscuridad del callejón se interpone entre ella , su madre y la realidad, escucha su madre gritar, voces de un hombre en un idioma que no se entiende, siluetas que se mueven, ella atemorizada y paralizada queda en el suelo escuchando lo que allí se oculta, entre gritos y voces de negación por su madre se escucha como si alguien se ahogara en… agua.
Aya no entendía, se hizo el silencio y vio como de la oscuridad salía una sombra, era su madre, manchas rojas cubrían su kimono, su rostro, sus manos, era sangre, la conocía, en muchas ocasiones lavo prendas manchadas de ella, pero esta vez era distinto, salía sola de allí con una expresión que jamás había visto antes Aya en su madre, fue la vez que más miedo sintió, la miraba ella, era pudo odio, entonces Kaori se limpio la sangre, suciedad y sudor con un pañuelo que siempre llevaba consigo, sin apartar la mirada de odio de Aya le dice.
-. Levanta. (Con voz firme y desafiante)
Aya se levanta temblorosa sin apartar los ojos del rostro de su madre.
Kaori coge la mano de su hija bruscamente y mientras la mantiene boca arriba le pone el pañuelo sucio en su mano mientras le dice entre susurros.
-. Guárdalo, nunca olvides este día, cuando más feliz te sientas, sácalo y recuerda que, tu eres un error y has destrozado la vida de tu madre, siempre estaré en tus pensamientos para recordarte lo infeliz que me has hecho.
Fue la última vez que su madre le dirigió la palabra, para ella ya Aya no existía, solo con miradas le decía que se apartara de su vista.
Pasaron los meses, nada sabe lo que paso de aquel día, lo que ocurrió con aquel hombre y sobre Baisotei Kazuo, ya no iba a verlo, siguieron pasando los meses y la barriga de Kaori empozó a crecer, ella no quería tenerlo pero la casera pagó a Kaori por la vida de la criatura.
Era otra niña, Aya se sentía feliz, tendría una hermana y corrió a contárselo a Kazuo que, la recibió con los brazos abiertos, Aya con apenas 12 años y con la ayuda de su tutor se encargaría de criar a la niña.
Siguió pasando los meses y todo seguía igual, Aya había empezado a tener forma de mujer, con apenas 13 años ya se notaba que iba a ser una mujer muy hermosa y deseada, así pensaban Kaori y la casera y debatían a qué edad debería ser la adecuada cuando, dos policías se presentaron en la casa, venían a por Kaori, habían descubierto los restos del cuerpo del hombre y huellas de la mujer  en su ropa.
Kaori en la cárcel y las niñas a manos de la casera, debería adelantarse la venta de la pureza de la niña, pero Baisotei no podía permitirlo, le ofreció una gran cantidad a la casera para comprar las dos niñas, Aya y Mia pasarían a ser las niñas de Baisotei y sus hijas ya que movió cielo y tierra para conseguir su custodia y ser su padre oficialmente.

PRESENTE.

Mia crecería alejada de todo lo oscuro de su familia como una niña mimada y consentida, Aya sin embargo se convierte en una mujer bella, elegante y culta, pero no puede quedarse allí por mucho tiempo, Kaori saldrá algún día de la cárcel y la casera a pesar de la cantidad que le pago Baisotei no estaba muy seguro que, cuando vea a Aya, se fuese a conformar con esa cantidad, debían irse y Baisotei era muy consciente de ello.
Aya a sus 21 años se va de Japón junto a Mia, Baisotei Kazuo tiene una casa en un pueblecito costero al sur de España y allí empieza su nueva vida, junto a Mia seguirán con sus estudios y  hará de casera en dicha casa alquilando las habitaciones como pequeños apartamentos, ya en anterioridad esa casa había sido empleada para eso y le serviría a Aya para costearse sus gasto cotidianos, sin embargo con los estudios Baisotei seguirá ayudándolas desde Japón, el no puede marchar, debe quedarse.
Aya y Mia comenzarían una nueva vida lejos de su tierra y su pasado oscuro pero echarían de menos a su padre y tutor Kazuo Baisotei.

"Bienvenidos a Uchidolls"



Sesiones de Fotos.

-. Historia de una muñeca.

En Grupo.

-. Fin de año 09/10. 

-.Cambios.

FotoHistoria.

-. Primera Foto Historia. 



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